El Diario

Ghosting o que te dejen tirada sin explicaciones tras cuatro años

Ghosting

Esfumarse de repente sin dejar rastro, sin explicaciones, bloqueando, borrando las cuentas o, sencillamente, dejando de responder a los mensajes o llamadas de alguien con quien se ha mantenido algún tipo de relación.

Así de sencillo, así de fácil. Tras cuatro años de relación, tras cuatro años, justo antes de venir a pasar mi cumpleaños conmigo, dejó de contestar al teléfono y me bloqueó de todo. Ghosting lo llaman. Así me quedé el jueves pasado por la noche, cuando esperaba su llamada para contarme a qué hora llegaría el viernes. No llamó, así que llamé yo. No lo cogió. Una, dos, tres veces… No volvió a coger el teléfono. Bloqueada en redes, bloqueada en wspp y a la mañana siguiente bloqueadas mis llamadas. Ghosting lo llaman. Viernes por la mañana. Mi cumpleaños era el lunes. No había opción de organizar nada con las amigas. Le importó un gran nada relegarme a la soledad el día de mi cumpleaños. Y todas las ganas que tenía de que viniese, tras no vernos desde que vine aquí. Todo le dio igual.

El sábado por la mañana fui a comprar mi tarta de cumpleaños. El sábado por la tarde estaba en tal estado de descomposición que llamé a las amigas. Que venga alguien a pasar el cumpleaños conmigo. Que venga alguien a pasar mi cumpleaños conmigo. No puedo estar sola en mi primer cumpleaños lejos de Madrid. Y vinieron esa misma noche. Lo dejaron todo, apañaron a la familia, cogieron tres cosas y vinieron a estar conmigo en mi cumpleaños. Cuatrocientos kilómetros. Fue un finde maravilloso de amigas, de manada.

Cuatro años de relación, no fue perfecta, no fue la gran hostia, pero era nuestra relación y merecía un respeto. Una conversación, un lo que fuese. Ghosting lo llaman. Ghosting fue lo que hizo, fue lo que me destrozó y lo que arrastro desde hace una semana. Ahora toca pasar el duelo y recomponerme, como lo he hecho siempre. Pero jode. Joder si jode. Al dolor de dejar una relación se suma el abandono absoluto por ghosting, el ser absolutamente nada para la persona con la que has compartido vida durante cuatro años. Que no son tres días. Cuatro años así. Y la tristeza infinita y el dolor infinito…

Aunque éste sea el ultimo dolor que ella me causa,
y estos sean los últimos versos que yo le escribo.

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