Tocan a Cassandra, urge respuesta

Tocan a Cassandra, urge respuesta

Ayer conocimos la sentencia mediante la cual Cassandra Vera era condenada a un año de cárcel, siete de inhabilitación, imposibilidad por tanto de estudiar con beca y pagar las costas del juicio por 13 tuits. Además, sufrió transfobia por los miembros del tribunal. Tocan a Cassandra, urge respuesta. De todas. Ya.

Tocan a Cassandra, urge respuesta

Cassandra Vera escribió 13 tuits entre noviembre de 2013 y enero de 2016 a propósito del atentado que hizo volar a Carrero Blanco, fascista y presidente del gobierno puesto a dedo por el golpista, dictador, fascista y genocida Francisco Franco. Vamos por partes.

Cassandra Vera ha sido condenada por considerarla culpable de un delito de humillación a las víctimas del terrorismo. Esto es mentira. Mentira que nace de las entrañas y raspa la garganta incluso al escribirlo. Víctimas del terrorismo son las personas que siguen esparcidas por las cunetas de este país de vergüenza, víctimas del terrorismo son nuestras abuelas violadas, rapadas, obligadas a ingerir aceite de ricino para defecarse encima y en público, mientras los fascistas las paseaban por las calles. Víctimas del terrorismo son las personas que huyeron a otros países, países que llegaron a cerrar sus fronteras en un magistral apoyo al terrorismo y por el que nadie ha enjuiciado a nadie. Víctimas del terrorismo son todas las personas que durante 40 años aprendieron a vivir en silencio y en el silencio. El silencio de la vergüenza, del olvido. Víctimas del terrorismo son todas las personas torturadas, violadas, asesinadas, en el golpe de estado fallido, en la guerra de exterminio posterior, y hasta que la comunidad internacional capitaneada por Estados Unidos* decidió que el terrorismo institucionalizado debía pasar a formar parte del pasado ya que el mejor modo de mantener a la población dócil es bajo la apariencia de la democracia. Su democracia.

Y ahora, en un magistral giro donde los verdugos son convertidos en víctimas, donde la neolengua nombra víctima al terrorista, donde el olvido de todos esos años hace mella, donde los poderes demuestran que todo quedó atado y bien atado, condenan a la compañera Cassandra por enaltecimiento del terrorismo, por humillar a sus víctimas. Y se atreven a decirlo porque aquí no hubo transición alguna, y cuando hay que sacar el diente, lo sacan. Y Queipo de Llano enterrado en basícila de la Macarena de Sevilla.

Pero el escarnio no queda aquí. A Cassandra no sólo se le juzga y se la condena por los tuits, se la condena por ser una atea, una mujer de dudosa moral pública y privada, y se lo hacen saber cuando se refieren a ella en masculino. Porque Cassandra es una chica trans que se ha salido del tiesto. Y de la misma forma que hace 80 años insultaban, despreciaban y rebajaban a nuestras abuelas, ahora lo hacen con ella. Tanto el fiscal como los tres magistrados se han dirigido a ella en todo momento en masculino, repitiendo hasta la saciedad los términos que hacen referencia a ella en masculino. Detenido, acusado… Por ser una desviada, porque los niños tienen pene y las niñas vulva, porque ahora te callas que estamos nosotros hablando y si se te ocurre defenderte va a ser peor. Patriarcado en estado puro y extremo.

A Cassandra la han condenado por herir, menospreciar, por faltar el respeto, la dignidad y no sé cuántas cosas estúpidas más a las víctimas del terrorismo (aún no controlo mucho de neolengua, echaré de nuevo un vistazo a 1984 este finde). Y yo me reiría si no le hubiesen destrozado la vida con esa sentencia que hay que recurrir pero ya. Porque al mencionar las palabras víctimas del terrorismo se me vienen a la cabeza rostros, imágenes e incluso nombres de tantas personas… Pero jamás la de un terrorista, la de un fascista, la de un genocida, la de un asesino. Neolengua patriarcal de nuevo, que controlo poco. Lo siento.

Tanto se nos llena la boca con aquello de Tocan a una, nos tocan a todas, es el momento de hacer algo. Inundar las redes con nuestra repulsa, salir a la calle, gritar contra el fascismo, de nuevo, como nuestros abuelos y abuelas, que es otra forma de patriarcado. Gritar contra el patriarcado mismo. Gritar por la compañera. Porque somos manada, somos legión. Y la Sororidad debe ser nuestro lema.

Tocan a Cassandra, urge respuesta

 

Dejo cuenta de paypal de Cassandra para sufragar los gastos de las costas judiciales. 

https://www.paypal.me/Cassandra430/

 

 

*Para conocer las implicaciones de EEUU y la CIA en el asesinato de Carrero Blanco sólo hay que googlear.

 

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