Hacia mundos más animales

Hacia mundos más animales. Laura Fernández

Hacia mundos más animales. Una crítica al binarismo ontológico. Laura Fernández. Todas las formas de opresión están conectadas, pues se basan en una forma común de organización del mundo: el pensamiento binario. Ya en Mi Cabra Vegana.

Hacia mundos más animales

Hacia mundos más animales. Laura

Cuando en Ochodoscuatro editaron el libro, el Episodio II del Vegan Street estaba a punto de caer. Les pedimos el contacto de Laura, Hacia mundos más animales congeniaba con la temática del evento: la transversalidad. Porque todas las formas de opresión están conectadas, y si luchamos contra una al considerarla arbitraria e injusta debemos, por justicia, luchar contra todas. Posicionarnos contra cualquier discriminación. Laura va más allá y establece el nexo común de todas ellas, el pensamiento binario, exclusivo y excluyente que traspasa, también, nuestra relación con los animales no humanos. Frente a él, la transversalidad y la interseccionalidad. La justicia, que sólo puede darse a través del feminismo, como eje transversal. La interseccionalidad de Kimberlé Williams Crenshaw, como la suma, la superposición de opresiones, discriminaciones. Su charla fue un éxito. El libro, lectura obligatoria.

Hacia mundos más animales. El libro

Especismo, machismo, heteronorma, racismo, capacitismo, explotación medioambiental… Todas las formas de opresión están conectadas, pues se basan en una forma común de organización del mundo: el pensamiento binario.

Hacia mundos más animales rastrea los diferentes binarios que estructuran los mundos y las relaciones. Binarios sobre los que se asientan los diversos sistemas de opresión que jerarquizan los cuerpos, convirtiéndolos en corporalidades otras: dominables, explotables, asesinables.

Para convertir a un cuerpo en otro/a (para degradarlo y oprimirlo), se necesita generar un abismo entre yo y el/la otro/a. Hacia mundos más animales explora las raíces comunes que permean en los sistemas de dominación considerando los cuerpos como el espacio donde se dibuja la línea entre las vidas que importan y las que no.

Pero los cuerpos no reciben pasivamente la opresión, los cuerpos son también espacios de acción política, de contestación, de resistencia. ¿Existe la posibilidad de una alianza entre cuerpos para (re)existir en común? Este ensayo es una impulso hacia andar (o reptar, o nadar, o volar) otras formas posibles de habitar los mundos y de relacionarnos con quienes los compartimos.

 

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