os presento a mi hermana lunita

Ella es Lunita, mi hermana

Cuando mis adres se van de vacaciones me quedo encargada de Lunita, mi hermana. Voy cada día a estar unas horas con ella. Es lo que tienen las familias interespecie. Y vosotras, ¿cómo lo hacéis en estos casos?

Lunita

El año 2014 cambió mi vida por completo y para siempre. Entre otras cosas -en agosto fue el momento de la toma de conciencia que me hizo vegana-, acogí a Lunita. Fue en mayo. Cambié de casa y decidí acoger un gato. Dicho y hecho. Una compañera del colegio me mandó el aviso de la Asociación Anica: en un ces -capturar, esterilizar, soltar- apareció una gata joven que acababa de ser madre. Gracias a un vecino encontraron al único bebé de la camada, un precioso gato rubio. Ambos estuvieron de acogida durante la lactancia y ahora había que buscar hogar a Luna. Porque Luna no era una gata de estar en la calle, no era salvajita, le encantaban los mimos y los arrechuchos y querer y que la quieran… Summer, su hijo, se quedó en la casa donde estaban. Llamé y la trajeron. Una enorme y preciosa gata tricolor. Yo, acostumbrada a Dori y Bastet que son gatas de 3 kilos y algo, delgaditas… Me encuentro con una gataza de 5 kilos de ojos amarillos que ronroneaba con sólo mirarla.

La casa donde vivía por aquel entonces era diminuta, pero me las apañé para que Dori, Bastet, Odín y Luna tuviesen su espacio. Al irme de vacaciones dejé a Odín con mis adres. Por aquel entonces mi abuela vivía allí también. Al volver y llevar de nuevo a Odín a casa mi abuela dijo que le apenaba porque le hacía compañía. Pensé… ¿y si traigo a Lunita? Seguro que se adapta a las mil maravillas, mis adres la van a adorar y mi abuela tendrá una razón para sonreír… Volví a casa, metí a Lunita en el transportín y allí me presenté. (Hablamos con la asociación, claro, para contarles el cambio).

lunita es mi hermana gata

Lunita, mi hermana

Pasaban los meses y nadie preguntaba por la gataza tricolor. Es lo que tienen las tricolores, que sus manchas no son hermosas para todos los ojos. Y, como he dicho antes, es una gata grandota… Mis adres ya la querían… La adoptaron. Era 27 de noviembre de 2014. Ójala todos los gatos del mundo tuviesen una historia tan hermosa y con un final tan feliz como mi hermana, ¡vive mejor que yo!

Cuando me voy de finde o de vacaciones, Odín se queda con ella -se lo pasan en grande jugando- y mis adres vienen a casa a cuidar a las gatas. Y cuando es al revés, voy cada día a estar con ella. Le encanta que la cepille. Le encanta estar acompañada. Sentirse querida. Y yo por supuesto que la quiero. Es mi hermana.

os presento a mi hermana lunita

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *