Comprar a granel, un valor en alza

Comprar a granel, con medida y a medida, está en alza. No es una tendencia sino una actitud ecológica y, además, económica. Ahorramos dinero, energía, tiempo y basura.

Es importante comprar al peso por la necesidad de reducir e incluso eliminar los envases que tiramos… y acaban en el mar. Que es el morir de tantas especies devastadas e invadidas por el plástico y otros elementos de origen humano. Urge frenar el delirio de los envases, suponen el 40% de nuestras basuras y tardan muchísimo más en degradarse que la basura orgánica, y apostar por opciones ecológicas: papel reciclado, llevar nuestros propios botes a la tienda… Así, ahorramos el coste que supone al productor el embalaje, haciendo posible la supervivencia de las pequeñas producciones locales, que incluso ahorran en el transporte al no paletizar: proceso, tiempo, materiales, diseño de envase, embalaje de los paquetes en cajas… Este ahorro lo podemos invertir en una mejor calidad del producto, ventaja indiscutible del granel.

Otras ventajas de comprar al peso: la libertad de adquirir las cantidades que necesitemos, desde unos cuantos gramos hasta varios kilos; eliminando el envoltorio, vemos lo que compramos; ¡y nunca más llenaremos un cubo de basura tras cada compra! Ponemos a tu disposición una gran variedad de legumbres, cereales, arroces, frutos secos, harinas, especias… de temporada, con características y procedencia visible y trazabilidad garantizada. Todo puede ser desprovisto del procesado habitual para recuperar el formato de cajas, sacos, botes… el granel. ¿Recordáis los ultramarinos? Mi Cabra Vegana recupera su esencia incorporando la filosofía de vida ética del veganismo.

Es posible que te estés preguntando con qué garantías sanitarias cuentan los productos a granel. Las mismas que los mismos alimentos envasados. Es de obligado cumplimiento regirse según la reglamentación técnico-sanitaria del comercio minorista de alimentación. A esto sumamos la específica para la venta a granel que, entre otros, exige los certificados sobre los alimentos expuestos y responsabilizarse de conservación del producto. En Mi Cabra Vegana sólo nos conformamos con la excelencia.

Familiarizándonos con el granel

  1. Antes de venir a la tienda, repasa la lista de la compra y lleva en el carro los botes que te hagan falta. Si lo olvidas o no tienes, te servimos en envases de papel reciclado. También ponemos a tu disposición bolsas de tejido reutilizables.
  2. En la tienda, nos das el bote y, antes de llenarlo, marcamos la tara en la báscula. El peso del envase se descontará del peso del producto.
  3. Llenamos el bote con las palas, cucharas o dispensadores.
  4. Ya en casa, no olvides dejar de nuevo las bolsas en el carrito para la próxima compra.
  5. Al cocinar ya no abrirás paquetes de plástico que sólo generan desechos sino que cogerás un puñado de la caja o bote donde lo guardes. El granel nos reconcilia con la esencia de los alimentos: calidad, ecológicos y de proximidad.
  6. En Mi Cabra Vegana eliminamos los envases de plástico, contribuyendo a la sostenibilidad medioambiental. Empleamos bolsas de papel reciclado y de tejido reutilizables. El plástico es innecesario, encarece los productos y llena los mares de basura.

scale-690839_1280

Kilómetro Cero

Es un movimiento que promueve el consumo de alimentos de proximidad por dos razones: reducir la huella ecológica producida por transportar materias primas a miles de kilómetros y para incentivar la gastronomía local, que asegure un producto natural y de calidad. Mi Cabra Vegana quiere ser el nexo entre la tierra y tus manos. No es una idea utópica, se trata de una tendencia en alza. El consumo de productos de proximidad suele significar salud, y cada vez nos preocupamos más por ella. Aquellos productos que se transportan refrigerados desde miles de kilómetros sufren cambios de temperatura que rompen la cadena del frío y se recolectan antes, perdiendo muchas de sus propiedades. Siempre que podamos, apostaremos por las pequeñas producciones que, siendo ecológicas, no pueden asumir el gasto de la certificación. Esto, además, nos permite ajustar los precios en la actual situación de crisis e incertidumbre. ¿Son caros los productos ecológicos o quizá son demasiado baratos el resto? Preguntémonos cuán saludable es un menú de comida rápida cuyo precio no llega a los cuatro euros. O el tipo de harina que lleva una barra de pan de 35 céntimos. Sólo tenemos este cuerpo, la alimentación que le demos es nuestra medicina, es la energía para su buen funcionamiento. Si ingerimos alimentos de mala calidad nuestro cuerpo se resentirá. Tarde o temprano. Veamos pues el gasto en comida como una inversión de futuro. La realidad es que con nuestros sueldos es difícil en muchos casos llegar a fin de mes. Prioricemos, invirtamos el dinero en lo que sea necesario e importante. Invirtamos en comida, en comida de calidad y ajustemos gastos, digamos, innecesarios. Por ejemplo, y siguiendo el hilo de la comida, compremos alimentos de la tierra como los que aquí te ofrecemos: cereales, legumbres, harinas, arroces, frutos secos, semillas, y elaboremos el resto en casa.

received_1097693543578087

Slow Food

Se trata de un movimiento global que defiende la cocina localista. La situamos en el polo opuesto del Fast Food, un modelo gastronómico donde prima la comida procedente de países lejanos, en general modificada genéticamente, congelada, de calidad cuestionable, se prepara en pocos minutos y siempre va acompañada de salsas y aderezos fuertes para ocultar su verdadero sabor. Slow Food nace en Italia en 1986 con el objetivo de adecuar la cocina a los ingredientes próximos. Amoldarnos a los productos cercanos y de temporada apoyando y fomentando la producción y la artesanía local. No se trata del proteccionismo que implementa medidas basándose en valores económicos. La filosofía gastronómica de la Slow Food se rige por valores ecológicos y humanos: al consumir alimentos de proximidad, se reducen los costes ecológicos del transporte además de incentivar las pequeñas explotaciones agrícolas cercanas.

Healthy fast food

Preparar comida rápida en casa no está reñido con la salud. En Mi Cabra Vegana apostamos por alimentos de excelente calidad con los que, con un mínimo de organización y anticipación, se puedan cocinar desayunos, comidas y cenas caseras en menos de 15 minutos. Y si no sabes, te enseñamos. Comer productos caseros y naturales evitan azúcares, edulcorantes, grasas, aditivos, colorantes… Elige productos de temporada, incluso orgánicos. Incluye alimentos crudos en tus elaboraciones, o poco cocinados, ya que aportan más vitaminas, minerales, agua y fibra. No desperdicies nada, siempre puede servir en otra receta. Así, además, ahorramos. Recuerda: simplicidad, la mayoría de los alimentos se pueden combinar de manera rápida y sencilla. Recuperemos los sabores naturales: el toque cítrico del vinagre, el picante de la mostaza en grano, la cúrcuma, pimienta, pimentón, jengibre… Incluye plantas aromáticas como el tomillo, orégano, perejil, salvia, romero, laurel. El sabor dulce lo aportan la canela o la nuez moscada. Dejemos de comprar lo que no sabe a nada y reconquistemos los sabores, lo natural. Que los tomates vuelvan a oler y saber a tomate. ¿Recuerdas? Ponemos a tu disposición la tienda  online donde encontrarás todos los productos naturales, sanos, de temporada. Te los llevamos a casa sin que gastes tiempo o gasolina. Y en la cantidad que tú quieras. Ventajas del granel. Creemos y apostamos por un consumo responsable, comprando lo que vayamos a consumir. De esta manera evitamos desperdiciar alimentos con ahorro de recursos para el medio ambiente y, claro está, para nuestro bolsillo.

¿Qué más quieres? ¿Quieres más?

received_1097695113577930

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *